Ocubre 2010

 29/OCT/2010                                                                                 EL PAÍS

EL CÁNCER QUE NO DUERME

Se sabe que los mamíferos se rigen por un ritmo biológico día-noche denominado ciclo cicardiano, que provoca que determinados órganos y tejidos sean más activos a ciertas horas que a otras.  La alteración de estos ciclos de sueño y vigilia influye considerablemente en la salud humana y se ha ligado a varias enfermedades tan importantes como el cáncer. 
La revista científica “Cáncer Research publicó sobre el trabajo de un equipo de investigadores que ha desmostado que las células de la  leucemia y los linfomas carecen de una molécula imprescindible para que funcione el reloj de la proteína BMAL1, encargada de controlar la actividad de cientos de genes para que se expresen de forma rítmica. 
En el desarrollo del cáncer, grupos químicos metilo bloquean la expresión del gen de la proteína BMAL1  e impiden su producción. De esta forma, la célula tumoral no respeta el ritmo cicardiano y se encuentra siempre en una fase activa en la cual se estimula la expresión de los genes del cáncer y se bloquean los genes protectores.
Una de las posibles aplicaciones prácticas de los hallazgos es la cronoterapia, una disciplina que consiste en adecuar el tratamiento al ritmo biológico del paciente, esto permitiría  administra la quimioterapia en las horas del día en las cuales la eficiencia sea mayor.